Los beneficios del Seitán

En su origen, hace más de 1.000 años, el Seitán era preparado por los monjes budistas de China y de Japón. Vegetarianos, los monjes habían encontrado una forma de obtener proteínas a partir de los cereales (trigo o espelta). Las palabras « Sei » « tan » significan literalmente « hecho con » « proteínas » en japonés.

Para obtener el Seitán, los granos de trigo o de espelta se muelen y se mezclan con agua para obtener una pasta. Esta pasta se lava varias veces para extraer el almidón y conservar únicamente las proteínas. Cocido en un caldo aromatizado, el seitán está listo para consumir. Su textura y su sabor recuerdan a la carne blanca y sus utilizaciones son múltiples y variadas: en escalope, en trozos, asado, marinado, guisado a fuego lento…

Muy rico en proteínas vegetales, pobre en lípidos y glúcidos, el seitán es un alimento de elección para todos aquellos que buscan una alimentación equilibrada, rica en proteínas vegetales y poco calórica